Asociación entre el insomnio y las enfermedades cardiovasculares: una metarrevisión y un metanálisis de estudios observacionales y de aleatorización mendeliana

Asociación entre el insomnio y las enfermedades cardiovasculares: una metarrevisión y un metanálisis de estudios observacionales y de aleatorización mendeliana

Las enfermedades cardiovasculares (ECV) constituyen la principal causa de mortalidad a nivel global, con un impacto particularmente alto en países de ingresos bajos y medios, donde la carga de estas patologías sigue en aumento. A pesar de los avances en diagnóstico y tratamiento, la prevalencia de las ECV continúa creciendo, lo que representa un reto significativo para los sistemas de salud. En este contexto, el sueño ha sido incorporado recientemente como un componente clave en la salud cardiovascular dentro del concepto de “Life’s Essential 8”, impulsado por la American Heart Association. El insomnio, el trastorno del sueño más común, ha sido identificado como un potencial factor de riesgo para diversas enfermedades cardiovasculares, incluyendo la fibrilación auricular, la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca y los accidentes cerebrovasculares. Sin embargo, aunque las asociaciones entre el insomnio y las ECV han sido ampliamente documentadas en estudios observacionales, la relación causal aún no está claramente establecida.

Este estudio tuvo como objetivo investigar la posible relación causal entre el insomnio y el riesgo de desarrollar enfermedades cardiovasculares, mediante una meta-revisión y meta-análisis de estudios observacionales y de aleatorización mendeliana. Para ello, se realizó una búsqueda exhaustiva de literatura en bases de datos de alto impacto, como PubMed, Web of Science y Embase, abarcando artículos publicados hasta julio de 2023. Se incluyeron cuatro meta-análisis de estudios observacionales y nueve estudios de aleatorización mendeliana, siguiendo criterios estrictos de selección y evaluación de calidad metodológica. Se utilizó la herramienta AMSTAR para evaluar la calidad de los meta-análisis, y se aplicaron criterios estandarizados para verificar la validez de los estudios de aleatorización mendeliana.

Los resultados evidenciaron que el insomnio es un factor de riesgo independiente para diversas enfermedades cardiovasculares, incluyendo la fibrilación auricular, el infarto de miocardio, la hipertensión arterial, la insuficiencia cardíaca y los accidentes cerebrovasculares. De manera específica, los estudios de aleatorización mendeliana revelaron una posible relación causal entre el insomnio y la enfermedad arterial coronaria (OR = 1.14), la fibrilación auricular (OR = 1.02), la insuficiencia cardíaca (OR = 1.04), la hipertensión arterial (OR = 1.16) y algunos subtipos de accidente cerebrovascular. Un hallazgo relevante de esta investigación es que no se encontró evidencia que sugiera una relación causal entre el insomnio y el accidente cerebrovascular cardioembólico o el de pequeños vasos, lo que sugiere que el impacto del insomnio en el riesgo cardiovascular podría depender del tipo específico de enfermedad cerebrovascular. Además, se encontró que el insomnio está relacionado con un aumento del 26% en el riesgo de desarrollar enfermedad arterial coronaria, un 16% en el riesgo de hipertensión arterial y un 9% en el riesgo de cualquier tipo de accidente cerebrovascular isquémico. También se observó que el insomnio podría estar vinculado con un aumento del 14% en el riesgo de accidentes cerebrovasculares por grandes arterias y un 16% en la hemorragia intracraneal primaria.

Los mecanismos fisiopatológicos que explican la relación entre insomnio y enfermedades cardiovasculares incluyen la hiperactividad simpática crónica, que genera un aumento sostenido en los niveles de catecolaminas y una alteración en la regulación autonómica del sistema cardiovascular. La elevación en la actividad del sistema nervioso simpático puede desencadenar cambios en la frecuencia cardíaca, aumento de la presión arterial y mayor rigidez vascular, condiciones que predisponen a eventos cardiovasculares adversos. Además, la disfunción endotelial inducida por la falta de sueño se ha relacionado con una menor producción de óxido nítrico, lo que disminuye la capacidad vasodilatadora del endotelio y facilita el desarrollo de aterosclerosis. Otro aspecto clave es la presencia de alteraciones metabólicas en pacientes con insomnio crónico, donde se ha observado una mayor resistencia a la insulina y una dislipidemia caracterizada por niveles elevados de colesterol LDL y triglicéridos, lo que aumenta el riesgo de enfermedad coronaria. Asimismo, la inflamación crónica juega un papel crucial en la progresión del daño cardiovascular asociado al insomnio, con un incremento en los niveles de interleucina-6, proteína C reactiva y factor de necrosis tumoral alfa, lo que favorece la activación de procesos inflamatorios que deterioran la función endotelial y facilitan la formación de placas de ateroma. Estos mecanismos, en conjunto, explican cómo el insomnio puede contribuir de manera progresiva al desarrollo y agravamiento de enfermedades cardiovasculares.

Conclusiones

Estos hallazgos tienen importantes implicaciones clínicas para la comunidad psiquiátrica mexicana, ya que refuerzan la necesidad de considerar el insomnio no solo como un trastorno del sueño, sino como un factor de riesgo cardiovascular modificable. La elevada prevalencia del insomnio en México, donde se estima que una buena parte de la población adulta experimenta síntomas de insomnio, representa un problema de salud pública que no solo afecta la calidad de vida de los individuos, sino que también se traduce en un aumento en la incidencia de enfermedades cardiovasculares. A nivel nacional, las enfermedades cardíacas continúan siendo la principal causa de muerte, y el reconocimiento del insomnio como un factor de riesgo modificable puede representar una oportunidad clave para la prevención de estos padecimientos.

En este contexto, la terapia cognitivo-conductual para el insomnio ha demostrado ser una de las intervenciones más eficaces para mejorar la calidad del sueño y reducir el riesgo cardiovascular, dado que disminuye la hiperactivación simpática, mejora la regulación del ritmo circadiano y reduce los síntomas de ansiedad y depresión, promoviendo hábitos de sueño saludables. Por ello, es fundamental que se fomenten estrategias para la implementación de tratamientos como éste en la atención primaria y en la práctica psiquiátrica, con el fin de mejorar los desenlaces en salud cardiovascular.

El estudio realizado proporciona evidencia sólida sobre la asociación entre el insomnio y las enfermedades cardiovasculares, sugiriendo un posible rol causal. Esto resalta la importancia de implementar estrategias preventivas dirigidas al tratamiento del insomnio como parte del manejo integral de la salud cardiovascular. La carga económica del insomnio en México es significativa, ya que los trastornos del sueño han sido vinculados con una disminución en la productividad laboral y un incremento en los costos de atención médica. Incorporar intervenciones para mejorar la higiene del sueño y tratar el insomnio en etapas tempranas podría no solo disminuir la incidencia de enfermedades cardiovasculares, sino también aliviar la carga financiera sobre el sistema de salud.

Desde un enfoque clínico y de salud pública, es fundamental que los profesionales de la salud mental y los cardiólogos consideren el insomnio como un factor de riesgo cardiovascular que puede y debe ser tratado. Implementar intervenciones basadas en evidencia podría contribuir significativamente a la reducción de la carga global de enfermedades cardiovasculares, mejorando la calidad de vida de los pacientes y disminuyendo el impacto de estas patologías en los sistemas de salud. En México, donde el acceso a servicios especializados en medicina del sueño es limitado, se hace necesario promover la capacitación de médicos de primer contacto en el manejo del insomnio y en la prescripción de terapias integrales, lo que permitiría una detección oportuna y un tratamiento adecuado. Invertir en la salud del sueño de la población mexicana podría representar un paso crucial en la prevención de enfermedades cardiovasculares y en la mejora de la calidad de vida a nivel nacional.

  • Grace E. Bonilla Nina
Bibliografía
  • Zhang, Y., Chen, Y., Fang, F., et al. (2024). Associations between insom nia and cardiovascular diseases: A meta-review and meta-analysis of observational and Mendelian randomization studies. Journal of Cli nical Sleep Medicine, 20(3), 421-437