La privación de recursos en el vecindario como predictor de la perpetración de acoso y de los síntomas de conducta impulsados por los recursos
Antecedentes
El acoso escolar es un fenómeno extendido y grave que afecta a una parte significativa de los niños en el mundo. Se define como un comportamiento destructivo, intencionado y repetitivo que se dirige hacia un individuo, generando consecuencias duraderas en las víctimas. Los estudios indican que aproximadamente el 20% de los niños en edad escolar experimentan acoso de forma regular, lo que puede aumentar el riesgo de problemas psicológicos y comportamentales a largo plazo. La privación de recursos en el vecindario se ha identificado como un factor crítico que podría influir en la perpetuación de estos comportamientos ya que se ha identificado que algunos perpetuadores usan el acoso para la adquisición de recursos y que el ejercer acoso no se relaciona con su capacidad de inteligencia social ni de apoyo de pares.
El contexto socioeconómico de las comunidades se relaciona con disparidades en la salud mental y el desarrollo de problemas de conducta en la infancia. Esto es especialmente relevante en comunidades históricamente marginadas, donde la carencia de recursos puede tener un efecto considerable sobre el comportamiento social de los niños. Aunque se reconoce que la privación de recursos y las condiciones ambientales influyen en la psicopatología y en el riesgo de comportamientos agresivos, existe una necesidad de entender más detalladamente cómo estos factores se relacionan específicamente con la perpetración de acoso en la infancia temprana.
Metodología
Este estudio se basa en una muestra de 306 niños de entre 3 y 6 años, reclutados a partir de una investigación longitudinal conocida como "Preschool Depression Study". Los participantes fueron seleccionados principalmente de entornos urbanos en la región metropolitana de San Luis, enriqueciendo la muestra con niños que mostraban síntomas tempranos de problemas de salud mental. La metodología incluyó la utilización de cuestionarios administrados a los padres y evaluaciones clínicas para recoger información sobre el comportamiento de acoso, la privación de recursos y otros factores de riesgo conocidos, como el historial de arrestos de los padres y experiencias adversas en la infancia.
El análisis de los datos se realizó a través de técnicas estadísticas que incluyeron regresiones lineales y análisis de mediación. Se exploró no solo la relación entre la privación de recursos vecinales y los comportamientos de acoso, sino también la mediación de variables relacionadas con la raza y los recursos individuales. Se controlaron factores demográficos y de estrés, permitiendo así un entendimiento más claro de las dinámicas que subyacen a la relación entre la privación de recursos y el acoso.
Resultados
Los hallazgos del estudio revelaron que la privación de recursos en el vecindario estaba significativamente asociada con la perpetración de acoso. Los resultados mostraron que el coeficiente de correlación (r) entre la privación de recursos y el acoso era de 0.324 (p < .001), lo cual es indicativo de una correlación moderada y positiva. Esta asociación fue más robusta en comparación con agresión generalizada, que mostró una correlación r = 0.236 (p = .036). Los análisis de mediación indicaron que la relación entre la raza de los participantes y sus comportamientos de acoso fue completamente mediada por la privación de recursos del vecindario.
Al controlar otros factores de riesgo conocidos, como eventos estresantes en el hogar y violencias pasadas, los resultados indicaron que la privación de recursos no solo estaba relacionada con un aumento en los comportamientos agresivos, sino que también influía en condiciones conductuales como el trastorno de conducta. El análisis de regresión lineal, que incluyó tanto las conductas de acoso como los síntomas de psicopatología clínica (problemas emocionales o de conducta), sugiere que la privación de recursos: aumenta la perpetración de acoso
(t = 2.831, p = .005), lo que significa que la falta de recursos en el vecindario está relacionada con un incremento en las conductas de acoso, aumenta los síntomas de trastorno de conducta calificados por un médico (t = 2.827, p = .005), lo que indica que la privación de recursos también está asociada con un aumento en problemas clínicos como el trastorno de conducta.
Los efectos directos entre la categoría racial y la perpetración/victimización de acoso escolar no son significativos. Sin embargo, la privación de recursos en el vecindario tiene un efecto mediador significativo en la relación entre la categoría racial y ambas formas de acoso escolar (perpetración y victimización). La privación de recursos influye tanto en la perpetración como en la victimización de acoso escolar, lo que sugiere que las diferencias en la categoría racial son explicadas principalmente por las desigualdades en los recursos del vecindario.
Discusión
Los hallazgos de este estudio subrayan la importancia de abordar la privación de recursos como un factor que contribuye a la perpetuación del acoso escolar. Los resultados sugieren que el contexto socioeconómico y la calidad de los recursos disponibles en el entorno de un niño tienen un impacto considerable en su comportamiento social. En este sentido, el estudio establece un vínculo entre las condiciones del vecindario y el aumento en comportamientos de acoso.
Esta investigación desafía la idea de que el acoso escolar se puede tratar exclusivamente en el nivel individual. En lugar de centrarse únicamente en las características de los niños que acosan o de aquellos que son acosados, se propone un modelo que contemple la privación de recursos como un aspecto central que debe ser abordado mediante políticas públicas efectivas y estrategias comunitarias. Intervenciones dirigidas a la mejora de los recursos de los vecindarios, como programas de apoyo a la educación y la salud mental, pueden ser fundamentales para la reducción de comportamientos de acoso en la infancia.
Además, el estudio plantea la necesidad de revisar y reestructurar estrategias de intervención que se han centrado tradicionalmente en intervenciones individuales. Abordar la inequidad social y económica puede ser un enfoque más eficaz para reducir el acoso escolar y fomentar un entorno más saludable para el desarrollo de los niños. Se recomienda desarrollar y probar programas que apunten a la mejora de las condiciones en vecindarios desfavorecidos para abordar la enfermedad social que alimenta las disparidades en el comportamiento de los niños. La urgencia de si se debe remedar las políticas que perpetúan la desigualdad de recursos se convierte en un imperativo en la búsqueda de soluciones sostenibles a largo plazo para estos desafíos sociales.
Conclusión
Este artículo coloca sobre la mesa uno de los mayores desafíos en las intervenciones en niños y adolescentes: el entorno socioeconómico y cultural en el que se desarrollan. Extrapolando estos resultados a nuestra población, donde 36 de cada 100 individuos vive algún tipo de deprivación social, nos invitan a la reflexión puesto que la desigualdad puede llevar a los niños a adoptar conductas agresivas como una estrategia adaptativa para cubrir sus necesidades. Este estudio revela que la privación de recursos, especialmente a nivel comunitario, desempeña un papel crítico en el aumento de la perpetración de acoso entre los niños, lo que resalta la necesidad urgente de intervenciones prácticas que aborden estas disparidades desde sus raíces estructurales a través de políticas públicas que mejoren este panorama.
- Espinobarros Ramírez Marco Antonio
Bibliografía
- Perino MT, Sylvester CM, Rogers CE, Luby JL, Barch DM. (2025). Neighborhood Resource Deprivation as a Predictor of Bullying Perpetration and Resource-Driven Conduct Symptoms. J Am Acad Child Adolesc Psychiatry, Jan;64(1):53-64. doi: 10.1016/j.jaac.2024.03.008. Epub 2024 Mar 22. PMID: 38522614