Desenlaces psicológicos en adolescentes y adultos jóvenes sobrevivientes de cáncer

Desenlaces psicológicos en adolescentes y adultos jóvenes sobrevivientes de cáncer

Se trata de un artículo de revisión en el que se recopiló y analizó múltiples estudios sobre la salud mental de adolescentes y adultos jóvenes (AYA, por sus siglas en inglés) que han superado un diagnóstico de cáncer, lo que permitió identificar factores de riesgo, síntomas más comunes y estrategias terapéuticas más prometedoras para abordar las dificultades psicológicas asociadas con esta experiencia.

A través de un marco conceptual, se señalan cuatro dominios clave afectados: salud emocional, funcionamiento social, comportamientos de salud y deterioro cognitivo relacionado con el cáncer. Estos aspectos están influenciados por factores interconectados a nivel del paciente: el apoyo social, las instituciones y el sistema de atención médica (figura 1).

Figura 1. ( Modificada de Meghan E. McGrady et al., 2024)

La investigación no solo resalta las secuelas emocionales, como ansiedad y depresión, sino también los retos en la reintegración social y los hábitos de vida saludables a los que se enfrentan los adolescentes y adultos jóvenes que sobreviven al cáncer.

Estas secuelas se presentan como los dominios ya mencionados, que son:

  • Salud mental. Existe una alta prevalencia de trastornos de ansiedad, depresión y estrés postraumático (6-24 meses del diagnóstico). Los sobrevivientes, especialmente en ciertos subgrupos como las mujeres, personas solteras caucásicas, o aquellos con tipos específicos de cáncer (cabeza, cuello o testicular) tienen un mayor riesgo de pensamientos suicidas y conductas autolesivas. Además, los sobrevivientes también sufren de miedo a la recurrencia del cáncer, las preocupaciones sobre la imagen corporal, la disfunción sexual y el miedo al rechazo social o la estigmatización.
  • Funcionamiento social. Muchos experimentan dificultades para formar y mantener relaciones interpersonales, lo que puede llevar al aislamiento social. También tienen problemas para reintegrarse a la vida académica y laboral; sufren alteraciones en su imagen corporal. Además, los sobrevivientes tienden a ser desempleados o ganar menos. Algunas de las metas que se quieren lograr con las intervenciones con los AYA son aumentar el apoyo social en combinación con otras intervenciones terapéuticas (mindfulness).
  • Comportamientos de salud. Se observa una mayor tendencia hacia el sedentarismo, una alimentación desequilibrada y el consumo de sustancias como tabaco, alcohol y drogas. Se recomienda actividad física (150 minutos de actividad física moderada, 75 minutos de actividad física intensa, o una combinación cada semana) ya que se reporta, entre los sobrevivientes que lo realizan, una mejor salud mental, menor estrés y menos síntomas depresivos que entre aquellos más sedentarios.
  • Deterioro cognitivo. Pueden presentar deficiencias en áreas cognitivas, como memoria, atención y función ejecutiva, que pueden persistir a largo plazo y afectar su calidad de vida.

Discusión

El estudio aborda la importancia de conocer las secuelas posteriores al tratamiento, ya que los sobrevivientes enfrentan desafíos psicológicos que pueden impactar en su salud mental, su calidad de vida y su salud física.

Los resultados de esta revisión sugieren que las tasas de desafíos psicológicos difieren entre dominios, estudios y poblaciones, pero una gran proporción de AYA respaldan síntomas significativos de salud mental, preocupaciones sobre el funcionamiento social y un incumplimiento de las recomendaciones de comportamiento saludable.

Los resultados de esta revisión identificaron varios factores demográficos y clínicos asociados con una salud psicológica adversa, por ejemplo:

  • Características del cáncer: tipo, estadio y tratamiento recibido. Los sobrevivientes de cáncer testicular, de cabeza o cuello cuentan con un mayor riesgo de suicidio, mientras que los sobrevivientes de tumores del sistema nervioso central cuentan con mayor riesgo de deterioro cognitivo y funcionamiento social reducido.
  • Factores individuales: edad al momento del diagnóstico, género (mujeres han sido asociadas con riesgo incrementado de estrés y habilidad sociales reducidas), personalidad previa y capacidad de afrontamiento.
  • Factores sociales: el apoyo social y el contexto familiar.

Al reconocer la prevalencia, la carga de los posibles desafíos psicológicos, y los diferentes factores de riesgo, se recomiendan evaluar múltiples dominios como parte de la atención clínica estándar.

Es fundamental llevar a cabo una evaluación psicológica completa para identificar y atender las necesidades de cada paciente ya que se necesitan tratamientos psicoterapéuticos y farmacológicos adaptados a las características de esta población. Además se debe de fomentar la actividad física, la alimentación equilibrada y la prevención del consumo de sustancias.

  • Luis Fabián Romero Juárez
Bibliografía
  • McGrady, M. E., Willard, V. W., Williams, A. M., & Brinkman, T. M. (2024). Psychological Outcomes in Adolescent and Young Adult Cancer Survivors. Journal of clinical oncology, 42(6), 707-716. https://doi.org/10.1200/JCO.23.01465