Percepciones de la enfermedad, miedo a la recurrencia del cáncer y salud mental en sobrevivientes de cáncer adolescentes y adultos jóvenes
Cada año en el Reino Unido, aproximadamente 2,500 adolescentes y adultos jóvenes entre 15 y 24 años son diagnosticados con cáncer, afectando negativamente su salud mental y los procesos psicosociales por los que puedan estar pasando. A pesar de que el miedo a la recurrencia del cáncer (FCR, por sus siglas en inglés) ha sido ampliamente estudiado en adultos, existe poca investigación que explore estos temas en adolescentes y adultos jóvenes (AYA, por sus siglas en inglés) por lo que, el FCR es una de las principales preocupaciones psicológicas en adolescentes y adultos jóvenes sobrevivientes al cáncer.
En comparación con los adultos, los AYA tienen necesidades psicosociales significativamente diferentes. Experimentan mayor angustia emocional, informativa, física y financiera y otras percepciones hacia la vida. Esto se debe a que están atravesando un proceso normativo psicológico, emocional, físico y cognitivo muy fuerte que influye en cómo enfrentan el cáncer. Por lo tanto, no es sorprendente que el hecho de padecer cáncer en la adolescencia y la juventud se asocie con una peor salud mental.
Se reporta que el seguimiento del tratamiento está relacionado con resultados psicosociales desfavorables y que hasta en el 34% de los casos se experimenta trastorno de estrés postraumático (TEPT), en el 13% depresión clínica y en el 8% ansiedad. El FCR describe el miedo o la preocupación de que el cáncer regrese o progrese y es común en los sobrevivientes jóvenes de cáncer, afectando a dos de cada tres individuos.
De acuerdo con el método del estudio, se utilizó un diseño correlacional transversal para examinar las asociaciones entre las percepciones de la enfermedad, la FCR y la salud mental en jóvenes sobrevivientes.
La muestra final se conformó de 90 sobrevivientes de cáncer entre 16 y 30 años (edad media de 22.4 años), reclutados a través de redes sociales y organizaciones benéficas. Se utilizaron como instrumentos un cuestionario breve de percepción de la enfermedad (BIPQ, por sus siglas en inglés), inventario de miedo a la recurrencia del cáncer (FCRI-SF, por sus siglas en inglés), cuestionario de salud del paciente (PHQ-9, por sus siglas en inglés) para depresión y la escala de trastorno de ansiedad generalizada (GAD-7, por sus siglas en inglés). Los datos fueron analizados mediante regresiones jerárquicas y análisis de mediación.
Como resultados principales, se encontraron:
- Asociaciones significativas
- El diagnóstico principal fue linfoma con un 46.7%, seguido de leucemia con un 20%.
- El estadio más común de cáncer al momento del diagnóstico fue el estadio 2 con un 35.6%. La mayoría de los participantes (93%) recibieron quimioterapia como tratamiento.
- Las percepciones más negativas de la enfermedad —la creencia de que no se tiene control sobre la enfermedad y la sensación de que la enfermedad tiene un impacto negativo significativo en la vida del individuo—, se relacionaron con un miedo a la recurrencia del cáncer (FCR) más alto, mayor ansiedad y síntomas depresivos.
- El FCR fue un predictor principal de una peor salud mental en el GAD-7 y el PHQ-9.
- Depresión
- Las percepciones negativas de la enfermedad explicaron un 24.1% de la varianza en la relación entre FCR y depresión, sugiriendo que estas percepciones pueden amplificar los sentimientos depresivos al influir en el pensamiento negativo y la desesperanza.
- Ansiedad
- Las percepciones generales de la enfermedad (edad, género) no mediaron la relación entre FCR y ansiedad. Sin embargo, las percepciones específicas (control personal, control del tratamiento e identidad, preocupación por la enfermedad, coherencia y representación emocional) sí fueron predictivas de la relación FCR-ansiedad.
- Prevalencia clínica
- El 93.3% de los participantes presentaron niveles clínicos de FCR, el 38.9% mostró ansiedad moderada o severa y el 35.6% mostró depresión moderada o severa.
Discusión
El estudio subraya la importancia del miedo a la recurrencia del cáncer (FCR) y de las percepciones de la enfermedad en la salud mental de los jóvenes sobrevivientes de cáncer. Aunque las percepciones generales de la enfermedad muestran mayormente depresión; las percepciones específicas, —como la línea de tiempo del cáncer y el control personal—, parecen ser clave en la ansiedad.
Se encontró que las percepciones más negativas de la enfermedad en general eran predictivas de la asociación entre FCR alto y depresión. A su vez, las percepciones cognitivas y emocionales más negativas mostraron una tendencia de pensamiento negativo o un sentimiento de desesperanza, síntomas y factores comunes que mantienen la depresión generando así peores respuestas de afrontamiento emocional.
Sin embargo, se menciona en el artículo que debido a esto se puede presentar una “interacción inversa”. Esto quiere decir que la tendencia de pensamiento negativo podría influir en el desarrollo de las percepciones más negativas de la enfermedad, o que la interacción podría ser bidireccional. Las percepciones generales de la enfermedad podrían ser importantes en la asociación entre FCR y depresión, actuando como un objetivo de tratamiento potencialmente modificable, reduciendo así el FCR y mejorando la depresión. Sin embargo, se necesita más investigación longitudinal para confirmar o negar esta observación.
De igual forma, no es sorprendente que la ansiedad se asociara con el FCR. El artículo menciona que las representaciones cognitivas y emocionales de una persona sobre su enfermedad preceden e influyen en sus respuestas de afrontamiento físicas y emocionales. Por lo tanto, es posible que estas percepciones cognitivas y emocionales individuales de la enfermedad (es decir, pensar que no tienen control; pensar que el cáncer durará más; experimentar un mayor impacto emocional debido a tener cáncer), tal vez están asociadas más directamente con la respuesta emocional de experimentar ansiedad e incertidumbre.
Este hallazgo refuerza el modelo de sentido común de autorregulación de la enfermedad mencionado en el texto, que destaca la importancia de las representaciones cognitivas y emocionales que influyen en las respuestas de afrontamiento del paciente. Entonces, quizás intervenciones terapéuticas dirigidas a mejorar estas percepciones podrían ser la clave para reducir los síntomas ansiosos y depresivos, específicamente las percepciones negativas sobre el control personal y las representaciones emocionales.
Se recomienda que los médicos evalúen rutinariamente el miedo a la recurrencia del cáncer y las percepciones de la enfermedad utilizando herramientas como el FCRI-SF y el BIPQ para diseñar estrategias de tratamiento personalizadas.
- Elsy Fernanda Marinero Navarrete
Bibliografía
- Horwood, M., Loades, M. E., Kosir, U., & Davis, C. (2024). Illness Perceptions, Fear of Cancer Recurrence, and Mental Health in Teenage and Young Adult Cancer Survivors. Journal of pediatric hematology/oncologynursing, 41(1), 44-55. https://doi.org/10.1177/27527530231190378